VUELTA AL… TRABAJO

Tras ausencia prolongada del mismo ¿se está en las mismas condiciones que cuando sucedió la baja?

Hace un par de días estuve en una jornada llamada “Volver a trabajar: La respuesta de la empresa”. Lo cierto es que acudí pensando que se trataba del tema del síndrome post-vacacional y para ver si me daban argumentos para dar a alguno de mis empleados que, a veces, se pone pesado con este asunto; sin embargo, mi sorpresa fue ver que de lo que se trataba era de Programas de Vuelta al Trabajo, (VAT o RTW, en inglés).

Estos programas, de los que hasta ahora no había oído hablar y son bastante desconocidos, se preparan de cara al retorno a la empresa de los empleados tras la baja prolongada tras, por ejemplo, una lesión o un embarazo.


Con ellos se facilita la reincorporación de los trabajadores lo antes posible y en las mejores condiciones a través de una serie de acciones establecidas por la empresa, de acuerdo con sus características singulares.

Por lo general, cuando un empleado nos presenta la baja, nos despreocupamos de él hasta que vuelve a traer el alta y le situamos nuevamente en su puesto de trabajo. Durante el tiempo de baja, no contactamos con el trabajador para conocer su estado de salud, su ánimo, su situación personal,… Sin embargo, los Programas de Vuelta al Trabajo pretenden establecer unas pautas para conocer durante el período de la baja esos factores y, a partir de este conocimiento preparar la reincorporación.

De cara a la reincorporación, la empresa necesita focalizar sus acciones en aspectos tales como el entorno del puesto de trabajo que va a desempeñar el trabajador, el entorno organizativo de su unidad o área operativa, el estado de salud y la capacidad funcional,…

Habitualmente, pensamos que cuando un trabajador se reincorpora a su puesto tiene todas las bendiciones para desarrollar su tarea y es así, pero es preciso tener en cuenta que lo más probable es que no se encuentre al cien por cien, ni en el plano físico, ni en el psíquico. Por esta razón, también es conveniente contactar con el Servicio de Vigilancia de la Salud para recibir los consejos pertinentes que nos permitan alcanzar progresivamente el estado óptimo del trabajador.

Estas actuaciones para una adecuada reincorporación del personal tras bajas de larga duración significan beneficios tanto para el trabajador, como para la empresa. El primero mantiene, además de su estado de salud, la capacidad profesional, la autoestima, la estabilidad familiar y laboral,…; mientras que la segunda continúa con la productividad, reduce o evita recaídas, aumenta la satisfacción y la motivación del personal, fomenta la fidelización de los trabajadores,…

Ahora sólo nos queda ver la forma en que cada uno lo trasladamos a nuestra organización para lograr una empresa más saludable y más humana.

[ssba]

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