PUES SÍ QUE ESTAMOS BIEN

La formación preventiva del personal de la empresa tiene que estar acorde con la modalidad preventiva adoptada y las necesidades de la empresa.

– ¡Buenos días! Me retraso un poco y ya casi os estáis marchando.
– De eso nada, que te llevamos esperando veinte minutos. Anda siéntate a tomar el café y escucha.
– ¿Algo interesante?
– Ayer estuve con Blas, el de las ventanas, porque tengo intención de cambiar las de mis oficinas antes de que llegue aún más frío.

– Seguro que te pone unas buenas ventanas y a buen precio.
– Eso por descontado, pero, lo que les empezaba a contar ahora a estos dos, es que al final, charlando de todo un poco me contó el lío que tiene con Avelino, su encargado.
– ¿Lío con Avelino? Si es un hombre estupendo.
– Eso es así, pero no es que el lío lo tenga con el propio Avelino; sino por el incidente que tuvo hace unos meses cuando estaban cambiando las ventanas de la Clínica Calleja y vinieron unos a llevarse las que quitaban y éste les hizo frente y le dieron un puñetazo en un ojo, ¿recuerdas?
– Claro que recuerdo. Le pusieron el ojo a la funerala. Y Blas estuvo charlando conmigo, porque le dijeron que era un riesgo que no estaba contemplado en la evaluación.
– ¡Cómo vas a pensar en eso!
– Pues hombre la verdad es que ahora mismo, en todo lo que haya una interrelación con terceras personas, se empieza a considerar que los accidentes causados por seres vivos, que es como se denomina, no son sólo los debidos a animales, sino también los debidos a acciones de las personas, como es este caso.
– Pues también me contaba Blas, que, además de tener pérdida de visión en el ojo que le golpearon, ahora ir a trabajar le provoca ansiedad y miedo por encontrarse una situación parecida. Así pues, está de baja por causas psicológicas.
– ¡Hombre! No me extraña. Cualquiera después de una experiencia semejante tendríamos agobio o no sé cómo llamarlo.
– Pues Blas se encuentra con que su mutua no se lo reconoce, ni esto, ni lo del ojo, como accidente de trabajo. Entienden que es un hecho delictivo y que tendrá que solicitar lo que quiera por la vía judicial.
– Me parece que eso no es así. Creo que está claro que todo ello está causado por el desarrollo ordinario del trabajo de su encargado, con independencia de las reclamaciones judiciales que se puedan realizar. No es algo que haya pasado sin más en medio de la calle.
– De momento lo ha puesto en manos de un abogado.
– Pues sí que estamos bien.

[ssba]

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